Hace muchos años, un importante empresario de la ciudad asistió con su hijo a una función de circo, y se sorprendió al ver al equilibrista pasar de una punta a la otra a través de una soga que unía ambos postes a unos 8 metros de altura. Al finalizar todas las funciones, se acercó le preguntó: ¿Cómo lo haces, a tanta altura, solo pisando una soga y con riesgo de vida si caes, pues no hay red de contención? El equilibrista le respondió: “con firmeza y tranquilidad, hago foco, foco en mi objetivo que es la otra punta a la cual debo llegar, y no saco mi vista ni mi mente de ese objetivo.”…
