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Fridrij: “Las medidas van en la dirección correcta, pero la recuperación no será inmediata”
El economista analizó en La Gaceta de Tucumán el nuevo esquema cambiario, la acumulación de reservas y el impacto sobre la inflación y la actividad real
En una entrevista emitida por el canal de televisión La Gaceta de Tucumán, el economista Gabriel Fridrij analizó los recientes anuncios del Gobierno en materia cambiaria y monetaria, así como sus implicancias sobre la inflación, el consumo y la actividad económica. Según señaló, las medidas responden a reclamos históricos del mercado y del Fondo Monetario Internacional, especialmente en torno a la acumulación de reservas y a la necesidad de evitar un mayor atraso cambiario.
Fridrij recordó que, hasta las elecciones legislativas de octubre, el Gobierno mantuvo el tipo de cambio “artificialmente bajo”, lo que impidió avanzar en la compra de divisas y en la recomposición del poder de fuego del Banco Central. “Para intervenir dentro de las bandas cambiarias, para enfrentar las obligaciones en moneda extranjera y para sostener la estabilidad, Argentina necesita dólares. Y para eso es clave acumular reservas”, explicó.
El economista valoró el anuncio de que las bandas cambiarias se ajustarán de acuerdo con la inflación pasada, lo que permitirá impedir nuevos atrasos en el tipo de cambio real. “Cuando uno atrasa el tipo de cambio, deja de incentivar exportaciones y estimula importaciones. Perdemos competitividad. Esta corrección permite que el país se reinserte en el mundo y recupere competitividad”, afirmó.
Inflación: un freno en la desinflación pero una mejora en competitividad
Fridrij advirtió que permitir que el tipo de cambio acompañe la inflación tendrá consecuencias sobre los precios. “El Gobierno había atrasado el dólar para evitar impacto inflacionario, porque muchos bienes transables están atados a su cotización. Ahora, al flexibilizar el ajuste, es posible que no logremos una desinflación tan rápida como la que se venía observando”, dijo.
Sin embargo, relativizó ese costo. “Los últimos tres meses muestran que cuesta romper el piso del 2% o 3% mensual. Hay resistencias. Frente a esto, lo importante es evitar que la economía siga perdiendo competitividad”.
Otro componente clave del esquema, señaló, es la tasa de interés. Mantenerla en niveles “razonables” es fundamental para permitir que familias y empresas accedan al crédito y que la actividad vuelva a moverse. “Las empresas necesitan endeudarse, invertir, operar con descuentos de valores. Un esquema de tasas muy altas paraliza la economía”, remarcó.
La lectura social de las medidas
Consultado sobre la interpretación que la sociedad hace de este nuevo rumbo, Fridrij consideró que el apoyo electoral de octubre representó un aval para avanzar en esta dirección. “La economía real está muy frenada. Y eso tiene que ver con la inestabilidad cambiaria y con las tasas altas que vimos entre julio y octubre. Ahora, sostener una tasa razonable y permitir que el país acumule dólares es clave para la recuperación”.
Uno de los aspectos centrales del proceso, explicó, será la remonetización de la economía. A medida que el Banco Central compre dólares, esos pesos volverán a circular. “El dinero que se emite para comprar reservas regresa al mercado si la economía lo demanda. Es la nafta para que el auto vuelva a arrancar”, graficó. Las proyecciones oficiales hablan de una acumulación de entre 10.000 y 17.000 millones de dólares, según cómo la economía absorba ese flujo.
¿Qué hacer mientras tanto? El consejo para los consumidores
Fridrij advirtió que el proceso de estabilización no será inmediato, lo que plantea el interrogante sobre cómo deben manejarse las familias en esta transición.
“Es tiempo de ser cauteloso con los gastos”, recomendó. A pesar de la relativa estabilidad reciente, aún se observan fuertes diferencias de precios entre productos similares. “El consumidor se volvió más cuidadoso, y debe seguir así. Hay que comparar, elegir mejor y evitar endeudarse en condiciones desfavorables”.
También sugirió aprovechar cuotas realmente sin interés y, en caso de contar con un excedente, priorizar la reducción de deudas antes que nuevas compras. “Si no se puede ahorrar, al menos hay que intentar bajar el nivel de endeudamiento. Y si no se puede bajar, evitar tomar deuda nueva hasta acomodar las finanzas”.
Una transición inevitable
Al cierre de la entrevista, Fridrij insistió en que las medidas adoptadas por el Gobierno “van en la dirección correcta”, aunque su efecto no se verá de inmediato. “Hay que atravesar la transición. La recuperación va a llevar tiempo. Pero reconectar la economía con el tipo de cambio real, acumular reservas y dar previsibilidad en tasas es el camino”, concluyó.
Gabriel Fridrij
Director Authentica Consulting
