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El dólar bajo presión y la economía en vilo: “Argentina no logró sostener una cotización estable”, advierte Gabriel Fridrij

A días de las elecciones, la cotización del dólar vuelve a tensionar los mercados. El economista Gabriel Fridrij analizó el escenario en el canal La Gaceta de Tucumán: los aciertos y falencias del Gobierno, el rol del Tesoro estadounidense y el impacto político del apoyo de Trump.

En una entrevista emitida por La Gaceta, canal de televisión de Tucumán, el economista Gabriel Fridrij analizó el complejo escenario económico que enfrenta la Argentina en la previa de las elecciones. “Previo a cada elección, en la historia reciente del país, se produce un proceso de dolarización. Es una reacción esperable ante la incertidumbre política”, explicó durante el programa.

El dólar oficial se vende a $1.485, mientras las acciones y bonos argentinos retroceden un 3% en Nueva York. Según Fridrij, esto responde a una combinación de factores: “El Gobierno hizo parte de los deberes: logró pasar del déficit fiscal al superávit y comenzó un proceso de desinflación. Pero falló en mantener un dólar estable y previsible. Al desarmar las LEFI, se generó una inestabilidad monetaria y cambiaria que hoy el mercado castiga”.

Falta de poder de fuego y apoyo externo

El economista sostuvo que la administración de Javier Milei “no cuenta con poder de fuego propio para sostener la cotización del dólar”, y que el momento de acumular reservas “fue cuando la divisa estaba por debajo de los $1.000”. En ese contexto, el Tesoro de Estados Unidos intervino con un swap de 20.000 millones de dólares y comenzó a comprar pesos para frenar la escalada. Sin embargo, “el mercado todavía no cree”, advirtió Fridrij.

“Estamos frente a un escenario donde el país más poderoso del mundo está apoyando a la Argentina, pero el mercado sospecha que el valor actual del dólar no es de equilibrio. Por eso sigue la presión sobre la demanda y la cotización se acerca al techo de la banda”, explicó.

Geopolítica e incertidumbre

Consultado sobre las recientes declaraciones de Donald Trump, quien reafirmó su apoyo a Milei pero con frases ambiguas sobre la situación argentina, Fridrij fue categórico: “El respaldo de Estados Unidos tiene una motivación geopolítica, vinculada a su competencia con China en la región. Pero ese doble discurso genera también incertidumbre. Si el gobierno argentino necesita que el Tesoro estadounidense sostenga el tipo de cambio, es porque su propio modelo no logró ser autosuficiente”.

El especialista subrayó que la volatilidad es hoy el principal enemigo de la economía argentina. “Las tasas de descubierto tocaron el 190% nominal anual; las empresas no pueden operar así. La incertidumbre paraliza las decisiones de inversión y consumo. Lo mejor que puede pasar es que lleguemos al domingo y que las elecciones se realicen con normalidad. A partir de ahí, será posible trazar un nuevo sendero”, expresó.

Hacia un cambio de esquema

Finalmente, Fridrij planteó que el actual régimen de banda cambiaria “ya no es creíble” y que el Gobierno debería considerar una flotación administrada o “sucia”, que permita mayor flexibilidad. “El mercado no convalida el esquema de banda. Posiblemente tengamos que ir hacia un sistema en el que el Banco Central decida cuándo intervenir y cuándo no. Seguir sosteniendo una banda fija, cuando el modelo no funcionó, solo agrava la desconfianza”, concluyó.

Gabriel Fridrij
Director Authentica Consulting